sb, 19 may

Actualizado:05:46:05 PM GMT

Headlines: Escuchar FM Plus
  •  
  •  
  •  
  •  
  •  
  •  
  •  
  •  
  •  
  •  
Tu estas aqui:

Artesanos de su futuro

E-mail Imprimir PDF

PUERTO RICO- Víctor y Jonatan Andino tienen 14 y 15 años, respectivamente, y son alumnos de la Escuela 222 de Colonia San Alberto, un establecimiento rural ubicado a unos cinco kilómetros del casco urbano de esta ciudad, donde están a punto de concluir con sus estudios primarios, con mucho esfuerzo y apoyo de los docentes y directivos de la institución. La vida fue muy difícil para ellos. Pertenecen a una familia muy humilde. En el 2008 falleció la madre de ambos, mientras que el año pasado también perdieron su padre. Ya huérfanos, quedaron a cargo de algunos familiares, que también son carecientes en muchos aspectos. Ambos preadolescentes viven en casas muy precarias, pero todos los días caminan un par de kilómetros para, luego de cruzar la siempre peligrosa ruta nacional 12, llegar hasta la escuela, donde les dan contención y asistencia. Allí, superando algunos problemas de aprendizaje y con el progreso a la vista, están recibiendo formación integral, con una apuesta muy especial los dicentes del establecimiento hacen en ellos.

En ese sentido, aparte de enseñarles a leer y escribir, de educarlos como si fueran uno más de sus hijos, los maestros y directivos de esta humilde escuela, apuestan en ellos mediante la enseñanza de artes y oficios, durante la hora de las clases de Tecnología. Así fue aprendieron a manejarse con gran soltura con sus telares, herramienta con el que confeccionan abrigos y otras prendas.

A pesar de ser algo introvertidos y tímidos, ese oficio aprendido los llevó a ser considerados muy especialmente en la reciente Expo Feria de Artes y Artesanías, que anualmente organiza la Dirección de Cultura de la Municipalidad local, y en la cual con el apoyo de sus docentes, fueron expositores por primera vez.

“Conseguimos un stand y con el equipo de docentes hicimos una colecta para comprarles la lana, de manera que tuvieran materia prima para tejer una buena cantidad de productos y, de esta manera, tener un stock que les permitiera satisfacer la demanda que estábamos seguras que iban a tener de parte del público asistente, porque hacen muy buenos tejidos”, explicó Mónica Franco, vicedirectora de la Escuela 222, quien junto a las docentes Erica Seidel, Francisca Villalba y Liliana Schemechel, se turnaron en ponerse al frente del stand de los niños expositores, mientras ellos estaban en clases, o bien los acompañaban cuando estaban en el Salón de Cultura de la Municipalidad, donde se realizó la muestra.

Franco recordó orgullosa y satisfecha que “vendieron todo lo que confeccionaron. Y como para que aprendan a invertir y trabajar, los docentes les cobramos la lana que les habíamos comprado. Luego, con sus ganancias, fueron a Puerto Rico y por primera vez en sus vidas, se compraron ropa, zapatillas y otras cosas, todos elementos que como si fueses modelos lucían en la escuela ante nosotras y ante sus compañeros, todo con el orgullo de haber logrado eso mediante su propio esfuerzo”, destacó.

ESTUDIOS SECUNDARIOS

Víctor y Jonatan están a punto de terminar el ciclo primario, por lo que sus docentes ya están ocupándose de encaminarlos hacia la siguiente etapa que es el secundario. Pero las carencias que los afecta, puede llegar a atentar contra esa chance, contar esa oportunidad que los educadores de la Escuela 222 ya empezaron a buscar.

“Nosotras vamos a seguir ayudándolos, independientemente de que ya no van a ser alumnos de nuestra escuela. Pero vemos condiciones en los dos especialmente en uno de ellos, por lo que estamos haciendo contactos y consultas, para ver si podemos conseguirles algún tutor o padrino, que los ayude a solventar sus estudios secundarios”, dijo Franco.

La vicedirectora también dijo que “para que sigan creciendo queremos que expongan ahora en la próxima Feria de las Madres que organiza la Municipalidad de Puerto Rico. Pero lo más importante es apuntar al futuro de ambos, porque entendemos que se merecen la oportunidad de formarse con el secundario y, por ahí, en algunos años, podamos verlos hechos unos profesionales. Eso no solo dependerá de ellos, sino también del resto de la sociedad, porque estos chicos no tienen padres que los guíen y ayuden, lo que no debe ser un impedimento para que accedan a la igualdad de oportunidades”, concluyó.

Artesanos de su futuro