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The Economist dijo que la economía argentina “ruge” de crecimiento

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La prestigiosa revista británica, voz del establishment político y empresario global, realizó un inesperado elogio de la marcha de la economía argentina y no se privó de criticar a los economistas ortodoxos que vaticinaron su implosión. Igual advierte que si llegara a caer el precio de los alimentos se podría generar “una espiral de devaluación e inflación”.

 

 

La Nación en su edición impresa publica una impactante descripción de la situación política y económica de la Argentina, realizada por la revista inglesa The Economist, que lamentablemente en su edición online editó, sesgado su contenido en la parte crítica de la gestión de los Kirchner y minimizando los elogios.

A continuación reproduciremos los principales párrafos de la edición impresa. No se trata de un artículo más. The Economist, como la mayoría de los medios de Inglaterra y Estados Unidos es visceralmente anti peronista, y durante toda la gestión de los Kirchner no se privó de ridiculizarlos y criticarlos con ferocidad.

Voz del establishment económico global –mayoritariamente inclinado hacia una visión ortodoxa de la economía-, ahora no se priva de reconocer que la receta kirchnerista de empujar la demanda, le dio buenos resultados al país. Por algo es The Economist. Veamos:

“Este año, Cristina Kirchner le dio un consejo a los gobierno europeos que enfrentaban la recesión y el pánico en los mercados: “Al diablo con el FMI y sigan gastando”, comienza la nota del seminario.

“La Argentina es uno entre el puñado de países que se niegan a tratar con el FMI. Casi una década después de haber caído en default sobre su deuda de u$s 90.000 millones, cuando su economía se hundió, aún tiene unos pocos vínculos financieros con el mundo y muy poco crédito bancario. Pero al contrario del desastre pronosticado por economistas ortodoxos, la economía ruge”, sostiene el semanario en una de sus párrafos más significativos. Texto editado en la versión online de La Nación que por estas horas gran cantidad de medios electrónicos está reproduciendo acaso sin percibir su falta de equilibrio.

El artículo publicado el jueves pasado bajo el título "Happy-go-lucky Cristina" ("La alegre y despreocupada Cristina"), señala a continuación el problema de la manipulación de las estadísticas del Indec, pero subraya que las mismas consultoras que el año pasado desautorizaron el índice de crecimiento del PBI que hablaba de una suba del 0,9% cuando en rigor se trató de una caída ubicada entre el 2 y el 2,5%; ahora confirman que en el 2010 la economía crecerá un 8%.

Interesante, la revista sostiene que la mejora responde en una buena parte a circunstancias ajenas al gobierno como el fin de la sequía que el año pasado golpeó al campo y el crecimiento de la industria automotriz empujada por Brasil, pero puntualiza que “el tercer elemento en la recuperación, son las políticas expansivas de la Presidenta que alimentan un boom de consumo”.

“Cuando la economía comenzó a desacelerarse, Cristina Kirchner siguió con el gasto: dio préstamos a fabricantes de autos multinacionales y subsidió para mantener los puestos de trabajo. Con la recaudación en caída, financió estas medidas saqueando la lotería nacional y el sistema de jubilaciones, que nacionalizó en noviembre de 2008. En enero de este año sacó u$s 6.600 millones del Banco Central para pagar deuda”, puntualiza, pero se cuida de agregar que según un importante funcionario, esas medidas “fueron de emergencia que salvaron puestos de trabajo, y la alternativa, un ajuste fiscal, hubiera hecho peor la caída”.

Es que se trata de un debate central que recorre el mundo desarrollado: ¿Cuál es la proporción exacta de expansión del gasto y cuidado de las cuentas macroeconómicas que permite salir más rápido de la crisis?

A continuación la revista no deja de reconocer que desde esas medidas citadas de manera crítica “la recaudación nuevamente está creciendo y las reservas treparon a u$s 50.000 millones gracias a un saludable superávit comercial (y pese a la contante fuga de capitales)”.

Luego el artículo revela las dificultades del gobierno para acceder al crédito internacional, pero señala que difícilmente esto le interese a los Kirchner en un año electoral, porque empañaría su discurso anti FMI.

El factor suerte

Un importante intendente bonaerense afirmó días atrás a La Política Online en una charla sobre la “suerte” de los Kirchner. “Cuando alguien me dice que a un dirigente le va bien sólo porque tiene suerte, yo siempre contesto: la surte es importantísima en la política, nombrame a uno que al final las cosas le terminan saliendo bien y yo juego 100 a 1 contra otro supuestamente más preparado”.

Algo de eso rescata el semanario, aunque también es evidente que la mejor manera de desacreditar a un adversario o más aún, un paradigma criticado, es apelar a la “suerte”. Una manera de desviar la discusión y ahorrarse la propia autocrítica.

"Los Kirchner han tenido una suerte extraordinaria dado que su período en el poder ha coincidido con un auge de los términos de intercambio para la Argentina", señala el artículo en una insperada relectura del concepto acuñado por Prebisch.

Es que efectivamente, hoy la suba del precio de los commodities como la soja, revirtieron a favor del país la teoría de aquel brillante economista. Por ejemplo, un kilo de carne vale mas en el mundo que un kilo de Audi. Es un dato de la realidad, no un chiste.

“La creciente demanda de alimentos de Asia ha hecho subir el precio de las exportaciones de soja y otros productos de las ricas pampas en relación con las importaciones. La pareja gobernante extrajo gran parte de los beneficios de los productores agropecuarios a través de impuestos más elevados, que han reciclado como subsidios a familias urbanas pobres”, afirma en una apretada síntesis del modelo kirchnerista, que cualquier político “progresista” suscribiría con las dos manos.

Luego, previsiblemente, la revista se mete con la “Bestia negra” del mundo bien pensante, es decir, el ex presidente Juan Perón, que algo habrá hecho para seguir provocando semejante tirria entre las potencias centrales.

“A fines de la década de 1940 una política similar; con términos de intercambio igualmente beneficiosos, convirtió a Juan Perón en un héroe popular y su movimiento peronista (al que pertenecen los Kirchner) en la fuerza dominante del país. Pero los Kirchner han sido torpes”, agrega con un sentido común aplastante.

Recuerda entonces la tozuda pelea con el campo que se devoró la popularidad del matrimonio presidencial y su derrota legislativa del año pasado.

Luego de advertir que “si los precios mundiales de los alimentos cayeran repentinamente, el truco fiscal de los Kirchner les podría estallar en la cara, generando una espiral de devaluación e inflación”, reconoce que “por ahora parece que seguirá su suerte (la de los Kirchner), al menos hasta la elección presidencial del año próximo”.

“La oposición esta dispersa y los niveles de aprobación de Cristina Kirchner (no los de su marido) están reviviendo en tándem con la economía. Puede llegar a lograr un segundo mandato”, advierte.

Para luego cerrar el artículo con la esperanza que estos “incorregibles” peronistas reciban su merecido al final del camino.

"La política de la pareja gobernante de perseguir a empresas privadas con las que no se lleva bien, la imposición de controles de precios y de medidas proteccionistas han sido menos ruidosas que las de su amigo Hugo Chávez, en Venezuela, pero a largo plazo disuadirán la inversión y harán menos eficiente la economía". Por eso, concluye: "Quienes predecían el derrumbe de la Argentina se equivocaron hasta aquí. Pero al final pueden terminar teniendo razón".

lapoliticaonline.com